Testimonio desde Río Gallegos
Escrito por Yolanda Sultana
Sra. Yolanda, por medio de la presente deseo entregar un testimonio sobre todo lo que Ud. representa entre nosotros, un gran número de habitantes de Río Gallego, República Argentina y de paso recordar un episodio vivido junto a Ud.
Cuando yo aún vivía en Chile, sufrí un grave problema. No sabía a quién recurrir y un día, mi hermana, me dijo que la fuera a ver. Al principio no creía mucho ya que soy incrédula, pero al llegar a su consulta me pude dar cuenta que Ud. es una mujer de enorme humanidad.
Sin conocerme me dijo todo lo que me pasaba. Me ayudó, me consoló y conversamos largamente ese día. Nunca he vuelto a olvidar el gesto maternal que tuvo para conmigo. Luego de almorzar, y cuando ya me iba de su consulta, me preguntó si tenía plata para la micro. Yo me quedé callada, ella metió su mano al bolsillo de un ancho delantal que traía puesto, me dio más que para la locomoción.
Como en todas las cosas de la vida, con su ayuda, salí adelante y nunca más la volví a ver. Hoy, revisando internet, me encuentro con su sitio y no he dudado en escribirle para recordar lo vivido en carne propia y que mucha otra gente ha vivido, como son su bondad, solidaridad y cariño.
Desde Río Gallegos le envío un abrazo y un beso.
Sandra Escobar Valenzuela


